Quito, 31 mar (Prensa Latina) El debate sobre la posible instalación de bases militares extranjeras en Ecuador genera hoy preocupaciones en medio de la campaña electoral y los recientes encuentros del presidente Daniel Noboa con autoridades de Estados Unidos.
La discusión sobre los efectos de una mayor presencia militar estadounidense en el país y su impacto en la soberanía nacional tomó fuerza este fin de semana luego de que la cadena CNN publicara que existen planes para construir nuevamente una instalación de ese tipo en la ciudad de Manta.
De acuerdo con el medio, existen planos que muestran que el Ministerio de Defensa de Ecuador firmó recientemente un acuerdo con la autoridad portuaria de Manta para construir un muelle de 150 metros y ampliar el puerto existente en más de 700 metros cuadrados.
En conversación con Prensa Latina, el profesor universitario y analista político Dax Toscano advirtió sobre las implicaciones de una estrategia que viola los principios constitucionales que prohíben la instalación de bases militares extranjeras en Ecuador.
De hecho, la Asamblea Nacional (Parlamento) tramita una propuesta de reforma constitucional propuesta por Noboa para permitir el emplazamiento de las tropas foráneas, pero aún no ha sido aprobada ni ha pasado por el referéndum correspondiente.
Toscano, que es comunicador y docente de la Universidad Central del Ecuador, cuestionó el papel del mandatario, a quien calificó como un facilitador de los intereses geopolíticos de Washington en la región.
«Hay que tomar en consideración que al tratarse de un ciudadano estadounidense, como lo es Daniel Noboa, está entregando el país a los intereses del imperialismo claramente determinados en cualquiera de sus administraciones, sea Joe Biden o sea Donald Trump, y es constituir nuevamente a América Latina como su patio trasero», alertó el analista.
Recordó que figuras como Laura Richardson, jefa del Comando Sur de Estados Unidos, han manifestado abiertamente el interés estadounidense en los recursos naturales de América Latina.
En este contexto, denunció que la presencia militar extranjera en el país no responde a la seguridad nacional, como quiere hacer ver el actual Gobierno ecuatoriano, sino a los intereses estratégicos de Estados Unidos.
«Tenemos una presencia descarada de soldados estadounidenses haciendo vigilancia dentro de las calles de nuestro país, así como militares ecuatorianos que portan la bandera de los Estados Unidos en sus uniformes», afirmó Toscano.
A su vez, cuestionó la reciente visita «contratada» por Daniel Noboa para encontrarse con el mandatario estadounidense, Donald Trump, con un afán electoral y entreguismo.
El académico también alertó sobre las consecuencias que históricamente han tenido las bases militares estadounidenses en otros países, como el incremento del tráfico de drogas y las violaciones a los derechos humanos en territorios con presencia de tropas norteamericanas.
En su opinión, la instalación de bases en Ecuador podría derivar en una pérdida de soberanía y en un mayor sometimiento a políticas extranjeras.
Consideró que la oposición a esta medida de permitir presencia militar foránea debería ser liderada por las Fuerzas Armadas ecuatorianas, pues implica un menosprecio a su capacidad para garantizar la seguridad interna.
Si bien el profesor universitario aseveró que existen tropas del Pentágono en estas tierras andinas e incluso en el territorio insular de las Galápagos, señaló que hay otro tipo de bases llamadas nenúfares o 2.0.
Explicó que esa modalidad implica sobrevuelos del espacio aéreo haciendo tareas de inteligencia al servicio de los Estados Unidos o soldados que no están fijos, sino establecidos durante una temporada breve.
Finalmente, advirtió que, mientras en Ecuador se abre la puerta a una mayor injerencia de Estados Unidos, en otras naciones de la región se han cuestionado los efectos negativos de este tipo de acuerdos militares.
Bases militares en Ecuador: advertencias sobre soberanía y riesgos
